¿POR QUÉ PERDER EL TIEMPO CON CONSPIRACIONES?

VAYAMOS AL ORIGEN Y AL FINAL DEL PROBLEMA

 
 

“La verdad es nuestra, el vulgo [el pueblo] jamás debe conocerla, no está capacitado para comprenderla. Al vulgo se le deben contar mentiras reconfortantes, mentiras con las que se sientan bien”. Leo Strauss (1899-1973). Filósofo y Profesor considerado padre ideológico del conservadurismo moderno.

 

Desde todas las épocas de la historia se nos ha ocultado al pueblo la verdad. Las élites dirigentes han sido conscientes de que la Verdad debe ser un 'tesoro' oculto solo al alcance de unos pocos elegidos [ellos]. A menudo se han servido de mostrarnos un sucedáneo de la Verdad, una mentira con apariencia de Verdad.

El que controla la verdad tiene el poder, el que tiene el poder controla la verdad.

 

Esos sucedáneos de la Verdad son frecuentemente hechos históricos y creencias sociales fabricados para que el pueblo sea moldeable fácilmente en su voluntad, y para que nosotros el pueblo, no podamos juzgar desde “nuestra poca capacidad” a estos supuestos hombres-superiores que dirigen nuestros destinos.

 

Desde que nacemos nos inculcan la religión, la tradición, el patriotismo, y en gran medida la mentalidad política. No ya directamente por los Estados o gobiernos, sino indirectamente por la familia y la sociedad a la que pertenecemos. Así, desde niños somos dependientes del 'sistema de creencias'. Nos sentimos a gusto envueltos en una realidad ya pre-diseñada que creemos que de esta forma nos aleja de la infelicidad del pensar por nosotros mismos, de cuestionarnos el orden establecido, la existencia misma, de ser críticos, y de abrir los ojos ante lo que intuimos que existe y no queremos ver para no sentirnos mal. Así retro-alimentamos nuestra dependencia del sistema de creencias, simplemente por egoísmo, debilidad, y auto-complacencia.

 

Conocedores de este círculo vicioso de adicción al sistema de creencias, las élites en el poder mundial [político-económico-militar-religioso], obran y han obrado con casi total impunidad en la consecución de los fines.

No es de extrañar la relativa facilidad con la que pueden, no solo engañarnos, sino convencernos, influirnos, instigarnos, o adoctrinarnos.

 

Los poderosos y el pueblo tienen una característica asimétrica. Los poderosos son una minoría, el pueblo son/somos una [gran] mayoría. Esta asimetría hace que lógicamente los poderosos piensen que las personas del pueblo son/somos prescindibles......., sacrificables sería la palabra exacta.

 

Sacrificables por un bien común, “por nuestro bien”. Sacrificio obligatorio en la guerra, y sacrificio obligatorio en auto-atentados. No es que deseen nuestro mal,........, es que no les importan nuestras vidas.

 

Así es, ha sido, y será, el pensamiento de las personas que forman parte las élites del poder.

 

No se trata, por tanto, del objetivo de una maldad simple [el matar, el mentir, el robar], como la que nos enseña la moralidad y la religión. Ellos, los poderosos, creen estar por encima de todo eso, creen estar por encima del bien y del mal, se sienten como una especie de semi-dioses. Creen en el orden natural de la ley del más fuerte sobre el débil, Creen la legitimidad de los supuestos hombres superiores frente a los supuestos hombres inferiores. De guiarnos al pueblo sin ataduras morales.

 

Las élites no creen necesariamente en la moral, ni en la religión, ni en el nacionalismo, ni en incluso en la ley,......... eso son mentiras solo para el “consumo” del pueblo.

 

Si queremos entender el 'Por qué' y el 'Como' de las conspiraciones o de los auto-atentados, debemos despojarnos de nuestra miope visión adicta al sistema de creencias. Debemos ver como ven “ellos”.

 

Todas las élites del poder o imperios que las sostienen, practican el principio expuesto por Nicolás Maquiavelo en el siglo XV; “El fin, justifica los medios”. O las tácticas del libro oriental “El arte de la guerra”, escrito en el 500 A.C. La mentira, el asesinato, la manipulación, la preparación de excusas para la guerra, etc......., en definitiva, decálogos sobre como conspirar y utilizar toda clase de artimañas funestas para vencer sin juicios de moralidad.

 

Para todos aquellos lectores negacionistas de las conspiraciones en la historia, que sepan que ningún imperio se ha forjado con casualidades. Ninguno. Y tanto se han servido de acciones directas, como de acciones secretas o encubiertas.

 

Todos los grandes imperios o grandes naciones han practicado esa depravada filosofía del fin justifica los medios; el imperio romano, el imperio británico, el imperio español, la Francia napoleónica, la Alemania del III Reich, la Rusia zarista y de la URSS, por poner algunos ejemplos de la historia, y por supuesto, el caso que nos ocupa; EEUU de América, el último imperio.

 

Tened por seguro que los responsables de conspiraciones con resultados que podemos calificar de horribles o nefastos sobre las víctimas, las han ideado y cometido en nombre de un bien, generalmente por patriotismo hacia su nación [un patriotismo claro está, 'sui generis']. Expansión territorial, rapiña de recursos geológicos, rutas de comercio, etc........

 

No debemos caer en el error de intentar comprender los asesinatos y las mentiras de las conspiraciones como un fin de simple maldad como hemos dicho anteriormente.

 

El mayor obstáculo con el que se enfrenta la Verdad, es el saltar el sistema de creencias impuesto.

Es complicado intentar abrir la mente cuando se es adicto a ciertas ideas políticas, religiosas, o a los medios de comunicación oficiales.

 

Mucha gente piensa; “Yo no creo en las conspiraciones”.

 

No se trata de creer o no creer en las conspiraciones. No es un dogma de fe. Se trata solo de tres premisas; aceptar la posibilidad de que la verdad impuesta sea una mentira [o una verdad a medias], informarse lo máximo y variadamente posible, y tener el coraje para aceptar una realidad a menudo dolorosa.

 

A partir de ahí, cada uno debe sacar sus conclusiones. El negacionismo que practican los adictos al sistema de creencias, solo es consecuencia de los prejuicios, la ignorancia, la protección de la mente propia ante la realidad, o en muchos casos por un modo de vida agradecido [y egoísta] con el sistema.

 

Cierto es que el tema de las conspiraciones tiene un gran lastre de gente que se ha unido a desinformar intencionadamente, o gente con patologías paranoicas, que lo único que hacen es deslegitimar y banalizar la búsqueda de la Verdad en hechos sospechosos de ser una conspiración.

Es deber de cada uno informarse lo suficiente, despojarse de prejuicios, y dar caza a la Verdad.

   

Otra gente piensa; “¿Que voy a solucionar dándome cuenta de que es una conspiración de personas vinculadas con el poder o los gobiernos?”.

 

Nadie soluciona nada individualmente, pero colectivamente se pueden mejorar las cosas. Cada uno debe de contribuir a lo que es justo en conciencia. Cada uno debe de sentirse bien buscando la Verdad, al contrario de lo que piensan  las élites del poder; que la mentira, [siempre a su beneficio por supuesto], es lo que nos hace sentirnos bien, a nosotros el pueblo.

Si cada uno de nosotros aceptamos la mentira, somos igual de depravados que los poderosos que gobiernan el mundo, y estamos justificando sus métodos en cierta forma,....... estamos justificando el sacrificio de inocentes, la rapiña, la opresión, el belicismo, y en definitiva una realidad de miseria para una gran parte de seres humanos en el planeta.

 

No estamos tratando de convencer a nadie. Las teorías oficiales son las que tratan de convencer a la opinión pública, porque son una mentira. Las teorías oficiales, ya que provienen de los gobiernos, son las que tienen EL DEBER de contribuir a la Verdad y en demostrar los hechos ocurridos.

Las que hoy en día son calificadas como teorías de la conspiración, solo son una denuncia y una alternativa ante hechos que la mayoría de los cuales se evidencian como falsos. Es una tarea titánica recomponer la verdad al milímetro ante tanta mentira, verdades a medias, y ocultación de la verdad por parte de las autoridades, que lógicamente comparten complicidad en los hechos.

 

 

Para la web de MartinIIS.

 

Dedicado a las víctimas de todos los auto-atentados, las guerras, y a las personas que viven en la mentira.