El 11S dejará más víctimas

300.000 neoyorkinos pueden ver afectada su salud seriamente en un futuro cercano

14/09/2007

    11S. Sobre las 10:00 AM instantes después de que la primera torre se derrumbara, una nube de polvo altamente tóxico invadía el bajo Manhattan. La gente que se vio expuesta a dicho polvo respiró sustancias como americio 241 (de los detectores de incendios), plomo (de los 50.000 ordenadores), mercurio (de las más de 10.000 fluorescentes) y asbestos (que recubrían las 40 primeras plantas de al menos una de las dos torres) en dosis elevadas. Esto provocó un deterioro importantísimo de su salud en un corto plazo. Los desgraciados hechos se repitieron con la caída de la segunda torre y el edificio nº7, lo cual empeoró aún más la situación. Varios perros de rescate morían a los pocos días del suceso, cientos de personas que participaron en las labores de rescate como bomberos y sanitarios no pueden trabajar y se sabe que 130 personas han muerto de enfermedades relacionadas con desórdenes del sistema inmunológico.

    El abogado David Worby representa a más de 10.000 personas que se vieron expuestas al polvo tóxico, las cuales han denunciado un deterioro importante de su salud y desgraciadamente tienen síntomas parecidos a varios de los fallecidos. Se sabe que aún meses después el aire seguía siendo irrespirable en el bajo Manhattan aunque a los pocos días del suceso la Agencia para la Protección del Medio Ambiente anunciara tranquilizadoramente “que respirar el aire era seguro”.



http://discovermagazine.com/2007/oct/the-9-11-cover-up



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