R.I.P. GARY WEBB

Gary Webb

Gary Webb – Presente
Photo: D.R. 2003 Jeremy Bigwood

artículo original R.I.P. Gary Webb--Unembedded reporter by Jeff Cohen Published on Monday, December 13, 2004 by CommonDreams.org

traducido por martinIIS

Con Gary Webb, inicio un homenaje a los periodistas que han sido víctimas del acoso, la extorsión, aislamiento profesional e incluso del asesinato. Ellos nos han dejado un gran legado y han permitido que parte de la historia no quede en el olvido.

Gary Webb, valiente periodista de investigación que fue objeto de uno de los más feroces ataques mediáticos a un reportero en la historia reciente, fue encontrado muerto el viernes después de un aparente suicidio.

En agosto de 1996, Webb escribió una de las primeras piezas de periodismo que llegó a un público masivo gracias a Internet: una explosiva serie de 20000 palabras y 3 partes que documentaba los vínculos entre los traficantes de cocaína, la epidemia de crack de la década de los 80 y la Contra nicaragüense, milicia de extrema derecha, organizada por la CIA en aquella época. La serie despertó gran interés en la justicia social y las comunidades afro-americanas, lo que llevó a protestas callejeras, constante debate en los programas de radio dirigidos a la comunidad negra y la demanda de líderes negros del Congreso de una investigación federal. Pero semanas más tarde, Webb sufrió una furiosa reacción por parte de los medios de comunicación nacionales no acostumbrados a ver su papel como empequeñecidos guardianes por el medio emergente conocido como la WorldWideWeb.

La explosiva serie del San Jose Mercury News de Webb documentaba que los financiadores de la Contra incluían a los traficantes de drogas que jugaron un papel en la epidemia de crack que afectó a Los Angeles y otras ciudades. La serie de Webb se centraba en gran medida en Oscar Danilo Blandón, un importador de cocaína y confidente federal, que una vez que testificó en el juzgado federal que "fuera lo que fuera lo que llevaran a cabo en Los Angeles, el beneficio iba a la contrarevolución". Blandón declaró además que el coronel Enrique Bermúdez, uno de los elementos importantes de la CIA que dirigió a la milicia Contrarevolucionaria contra el gobierno sandinista de izquierda de Nicaragua, sabía que los fondos provenían del tráfico droga. (Bermúdez fue coronel durante la dictadura de Somoza en Nicaragua.)

Webb informó que agentes de la ley de EE.UU. se quejaron de que la CIA había desbaratado indagaciones sobre Blandón y su socio Norwin Meneses en nombre de la "seguridad nacional". La droga de Blandón fluyó en Los Angeles y en otros lugares gracias al legendario "Freeway» Ricky Ross Donnell, proveedor de crack de las bandas Crips y Bloods.

 


Aunque la serie de Webb podía ser acusada por algunos de exageración en la presentación de su nueva y poderosa evidencia (una controvertida imagen de la página web Mercury News superponía a una persona fumando crack sobre el sello de la CIA), la nueva documentación avanzaba poderosamente con el relato CIA-Contra-Cocaína de la historia nacional que medios de comunicación habían tratado de enterrar durante años. Cualquier exageración en la presentación del Mercury News era eclipsada por un mendaz, ataque a tres bandas a Webb que procedía del New York Times, Washington Post y Los Angeles Times.

El Post criticó a Webb y a otros por referirse a la Contra de la llamada Fuerza Democrática Nicaragüense como "el ejército de la CIA" - una absurda objeción ya que según todos los relatos, incluidos los de los dirigentes de la Contra, la CIA creó el grupo, seleccionó a sus dirigentes, pagó sus sueldos, y dirigió día a día sus estrategias en el campo de batalla.

El Post dedicó mucha tinta a exponer lo que Webb aceptaba sin esfuerzo - que, si bien podía mostrar lazos de la Contra con la importación de cocaína, no era capaz de identificar a los agentes de la CIA que sabían del tráfico de drogas. La ferocidad del ataque sobre Webb llevó al mediador del Post a tener en cuenta que los tres periódicos nacionales "mostraban más pasión olfateando los fallos" en la serie de Webb, que para indagar en la importante cuestión que Webb había planteado: las relaciones del gobierno de EE.UU. con el contrabando de drogas.

El pack de L.A. Times anti-Webb era curioso por su trato hacia Freeway Ricky Ross, el distribuidor al que Webb autoritativamente había vinculado con el financiador de la Contra, Blandón. Dos años antes de las revelaciones de Webb, el Times había informado: "Si hubo un cerebro tras la larga década del reinado del crack, si hubo un capitalista al margen de la ley responsable de la mayoría del flujo de cocaína puesta a la venta masivamente en las calles de Los Ángeles, su nombre era Freeway Rick". En un perfil de Ross titulado "Depuesto rey del crack", el Times continuaba una y otra vez sobre el primer señor millonario del crack " y cómo el conglomerado de costa a costa de Ross estaba vendiendo más de 550,000 $ en rocas al día, un asombroso volumen de negocio que pone la droga al alcance de cualquier persona con unos pocos dólares".

Gary Webb


Pero dos meses después de que la serie de Webb vinculara a Ricky Ross con la cocaína Contra, Los Angeles Times contó una historia totalmente distinta, ahora trataba de minimizar el papel de Ross en la epidemia del crack: Ross fue sólo uno de muchos "personajes intercambiables" - "empequeñecido" por otros distribuidores.

El periodista que escribió en 1994 el perfil de Ross fue el mismo llamado a escribir la primera página de la crítica de 1996 a Webb; el crítico de los medios de comunicación Norman Salomón señaló que "se entendía como una retractación en un juicio amañado".

La hiperbólica reacción contra la serie de Webb sólo puede entenderse en el contexto de años de prejuicios y animadversión hacia la historia de la Contra y la cocaína por parte de muchos medios de comunicación nacionales. Bob Parry y Brian Barger informaron por primera vez de la Contra y el tráfico de cocaína para AP (Associated Press) en 1985, en un momento en que el Presidente Reagan aclamaba a los contras como "el equivalente moral de nuestros Padres Fundadores". La historia tiene poca recolección.

En 1987 la Cámara del Comité de Fiscalización de Estupefacientes, presidido por Charles Rangel investigó las acusaciones Contra-drogas y consideró necesaria una mayor investigación. Después de que el Washington Post distorsionara los hechos con un títular que decía "El Grupo Hill no encuentra pruebas que vinculen a los Contras con el tráfico ilícito de drogas", el periódico se negó a trabajar sobre la carta de Rangel para corregir el registro.

Ese mismo año, el corresponsal de la revista Time, Laurence Zuckerman y un colega encontraron serios indicios de vínculos de la Contra con el tráfico de cocaína, pero su historia fue bloqueada para su publicación por parte de los editores. Uno de los principales editores admitía a Zuckerman en privado: "El Time está institucionalmente detrás de la contra. Si esta historia fuera acerca de los sandinistas y las drogas, no tendrías problemas para tenerla en la revista." (El NY Times y el Washington Post, respaldaron la ayuda al ejército Contra, a pesar de la documentación de observadores de derechos humanos de que los civiles eran objeto de la violencia y el terror.)

En 1989, cuando el senador John Kerry dio a conocer un informe condenando la complicidad del gobierno de EE.UU. con los traficantes de drogas ligados a la Contra, el Washington Post llevó a cabo un breve informe cargado de críticas de los republicanos a Kerry, mientras que el Newsweek denominaba a Kerry como "un aficionado patán conspiracionista".

Este fin de semana los principales medios de comunicación informan sobre la muerte de Gary Webb, no es sorprendente que un punto clave haya sido pasado por alto - que la investigación interna de la CIA y el resultante furor desencadenados por la serie de Webb contenían sorprendentes admisiones . El Inspector General de la CIA Frederick Hitz informó en octubre de 1998 que la CIA había tenido conocimiento de las denuncias que ligaban a muchos contras y asociados a la Contra con el tráfico de cocaína, que líderes de la Contra establecieron conexiones para el tráfico de drogas desde el principio y que un informante de la CIA informó a la agencia acerca de la actividad.

Dark Alliance


Cuando Webb tropezó con la historia de la Contra y la cocaína, no podía haber imaginado la furia con la que los periodistas de "grandes pies" de diarios nacionales iban a ir hacia él - una andanada, que en última instancia lo apartó de los principales medios periodísticos. Pero él se defendió con coraje y dignidad, escribiendo un libro titulado "Dark Alliance, The CIA, the Contras and the crack cocaine" (Alianza oscura: La CIA, los contras, y la explosión del crack), con su versión de los hechos e insistiendo en que son más importantes los hechos que el poder establecido o las ideologías. Merece ser recordado en la orgullosa tradición de aquellos que destaparon escándalos como Ida Tarbell, George Seldes y I.F. Stone.

En esta era de "periodistas incrustados", a un periodista "unembedded" como Gary Webb le echaremos mucho de menos.

Nota: El término "embedded reporter" se puede traducir como corresponsal "in situ", esos que usan algunos ejércitos para mostrarnos "la crueldad de la guerra" casi en directo.

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Periodistas: Juantxu Rodríguez 

 

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