El triunfo de la propaganda y el engaño
Tras años de dominación francesa (1883-1954) los vietnamitas se vieron envueltos en conflictos internos que llevaron a ciertos países a tomar la determinación de dividir Vietnam en dos. La resolución tuvo lugar en la conferencia de Ginebra y se acordó dividir al país temporalmente por el paralelo 17. La parte norte tuvo como capital Hanoi y como líder a Ho Chi Min, la parte sur por otro lado tuvo Saigón como capital y como líder a Ngo Dinh Diem.
Corría el año 1964 cuando el ataque de fuerzas norvietnamitas a los navíos de guerra americanos Maddox y Turner Joy provocaron la consiguiente represalia. Si ya el gobierno americano apoyaba al régimen de Saigón, la falsa información ofrecida por las autoridades americanas en relación a dicho ataque, el cuál nunca existió, según ha reconocido el ex secretario de defensa Robert S. Mcnamara, sirvió para entrar en guerra contra Vietnam del Norte.
Hubo un intento de reunificación de la parte comunista, que era Vietnam del norte, que sin duda provocó la intervención norteamericana en su afán de lucha contra el comunismo. El apoyo norteamericano al régimen de Saigón se prolongó por largos años en los que murieron cientos de miles de civiles y extendió su maldición a los vietnamitas de las décadas venideras debido al uso de miles de toneladas de agentes químicos, bombas y todo tipo de armamento destinado a condenar a una nación soberana incluso cuando occidente ya no la tenga en el recuerdo.
Esta mentira sirvió para que el gobierno de los EE.UU. comandado por Lyndon Johnson con Robert S. Mcnamara a su lado engañara a la sociedad americana y condenara a los vietnamitas y a soldados americanos a la muerte. La mentira no pudo ser ocultada por mucho tiempo ya que los ataúdes de los soldados americanos llegaban a diario y la presión popular obligó al gobierno a retirar las tropas, lo que algunos definen como la mayor derrota de la historia del ejército americano. Nuevos datos recien publicados narran como el presidente Johnson trató de firmar la paz pero que, Nixon hizo todo lo que pudo por minar las conversaciones con el fin de salir nuevo presidente de los EE.UU. Johnson calificó la actuación de Nixon de "traición". Ver "La traición de Nixon"
El siglo XX ha sido sin duda un siglo de intervencionismo y de crímenes contra la humanidad. Vietnam no ganó la guerra. No ha habido una sola guerra en la que los EE.UU. hayan tomado parte o una guerra que hayan apoyado en la que el país atacado no haya quedado seriamente dañado, contaminado o empobrecido por muchos años. Como ejemplo ilustrativo basta con mirar a Nicaragua que tuvo como presidentes con el beneplácito americano a los dictadores Somoza, padre e hijo, de los cuales Anastasio hijo fue derrocado por el sandinismo. Dicho país fue el más rico de Centroamérica en la década de los 70 y hoy en día el más pobre con una economía deficitaria y una deuda externa insalvable. Este es el resultado de simpatizar con el régimen de Castro o de sencillamente tratar de dirigir libremente un país. Para luchar contra el sandinismo la administración Reagan se encargó de armar y subvencionar a La Contra por medio del dinero obtenido de la venta ilegal de armas a Irán y las drogas. Al más estilo Goebbels, Reagan metió el miedo en el cuerpo a la sociedad americana afirmando que Nicaragua era un país terrorista, cuando ni siquiera llegaba a los 3.000.000. de habitantes y está a menos de 2 días en coche de distancia.
Carta de Ho Chi Minh a Lyndon johnson
A su excelencia Lyndon B. Johnson
Presidente de los Estados Unidos de América
Excelencia:
Recibí su mensaje el día 10 de febrero de 1967. Ésta es mi respuesta.
Vietnam se encuentra a miles de kilómetros de Estados Unidos. Los vietnamitas nunca han hecho ningún daño a EE.UU., pero EE.UU. ha intervenido de forma continuada en Vietnam, en abierta contradicción con las promesas realizadas por su representante en la Conferencia de Ginebra de 1954, y ha intensificado la agresión militar contra Vietnam del Norte para prolongar la división de nuestro país y convertir a Vietnam del Sur en una colonia y en una base militar. Desde hace dos años, el gobierno de Estados Unidos mantiene una guerra contra la República Democrática de Vietnam, un país independiente y soberano, con el apoyo de sus fuerzas aéreas y navales.
El ejército de Estados Unidos ha cometido crímenes de guerra, crímenes contra la paz y contra la humanidad. En Vietnam del Sur, medio millón de soldados de EE.UU. y de sus aliados utilizan el armamento más inhumano y las estrategias militares más bárbaras posibles. Usan napalm, armas químicas tóxicas y gas para masacrar a nuestros compatriotas, destruir las cosechas y arrasar pueblos enteros. Miles de aviones de EE.UU. han arrojado cientos de miles de toneladas de bombas sobre Vietnam del Norte, destruyendo ciudades, pueblos, industrias y colegios.
En su mensaje parece lamentar el sufrimiento y la destrucción que sufre Vietnam. Permítame entonces que le pregunte quién ha cometido esos monstruosos delitos. Ha sido Estados Unidos, y sus aliados. El gobierno de Estados Unidos es el único responsable de la gravísima situación que se vive en Vietnam.
La agresión militar de EE.UU. contra el pueblo de Vietnam constituye un desafío a todos los países, una amenaza para el movimiento de independencia nacional y un grave peligro para la paz en Asia y en el resto del mundo.
Los vietnamitas aman profundamente la independencia, la libertad y la paz. Pero se han levantado como un solo hombre ante la agresión de Estados Unidos, sin temor a los sacrificios ni a las penalidades. Están decididos a seguir resistiendo hasta conseguir la verdadera independencia, la libertad y la paz. Nuestra justa causa despierta el apoyo y un fuerte sentimiento de solidaridad entre los ciudadanos de todo el mundo, incluidos muchos sectores de la sociedad estadounidense.
El gobierno de Estados Unidos ha desatado una guerra contra Vietnam y la agresión debe cesar. Es la única forma de restaurar la paz. El gobierno de Estados Unidos debe detener sus bombardeos y todos los demás actos de guerra contra la República Democrática de Vietnam, definitiva e incondicionalmente. Debe retirar de Vietnam del Sur a todas sus tropas, propias y aliadas; reconocer al Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, y permitir que sean los ciudadanos vietnamitas quienes solucionen sus propios asuntos.
Esta es la base de los cinco puntos que mantiene el gobierno de la República Democrática de Vietnam, y que incluyen los principios esenciales de los Acuerdos de Ginebra de 1954 sobre Vietnam. Es la base de una solución política adecuada al problema de Vietnam.
En su mensaje sugería el establecimiento de conversaciones directas entre la República Democrática de Vietnam y Estados Unidos. Si el gobierno de EE.UU. desea realmente dialogar, debe detener en primer lugar y de forma incondicional sus bombardeos y todos los demás actos de guerra contra la República Democrática de Vietnam. Sólo después de un cese incondicional de los bombardeos y de todos los demás actos de guerra contra la República Democrática de Vietnam, podrán los dos países iniciar conversaciones y dialogar sobre las cuestiones que nos afectan.
Los vietnamitas no se rendirán nunca ante la agresión, y no aceptarán conversaciones bajo la amenaza de las bombas.
Nuestra causa es absolutamente justa. Sólo cabe esperar que el gobierno de Estados Unidos actúe de forma racional.
Atentamente,
Ho Chi Min
To His Excellency Mr. Lyndon B. Johnson,
President, United States of America
Your Excellency:
On February 10, 1967, I received your message. This is my reply. Vietnam is thousands of miles away from the United States. The Vietnamese people have never done any harm to the United States. But contrary to the pledges made by its representative at the 1954 Geneva conference, the U.S. has ceaselessly intervened in Vietnam, it has unleashed and intensified the war of aggression in North Vietnam with a view to prolonging the partition of Vietnam and turning South Vietnam into a neocolony and a military base of the United States. For over two years now, the U.S. government has, with its air and naval forces, carried the war to the Democratic Republic of (North) Vietnam, an independent and sovereign country.
The U.S. government has committed war crimes, crimes against peace and against mankind. In South Vietnam, half a million U.S. and satellite troops have resorted to the most inhuman weapons and most barbarous methods of warfare, such as napalm, toxic chemicals and gases, to massacre our compatriots, destroy crops, and raze villages to the ground. In North Vietnam, thousands of U.S. aircraft have dropped hundreds of thousands of tons of bombs, destroying towns, villages, factories, schools. In your message, you apparently deplore the sufferings and destruction in Vietnam. May I ask you: Who has perpetrated these monstrous crimes? It is the United States and satellite troops. The U.S. government is entirely responsible for the extremely serious situation in Vietnam.
The U.S. war of aggression against the Vietnamese people constitutes a challenge to the countries of the socialist camp, a threat to the national independence movement, and a serious danger to peace in Asia and the world.
The Vietnamese people deeply love independence, freedom and peace. But in the face of U.S. aggression, they have risen up, united as one man, fearless of sacrifices and hardships. They are determined to carry on their resistance until they have won genuine independence and freedom and true peace. Our just cause enjoys strong sympathy and support from the peoples of the whole world, including broad sections of the American people.
The U.S. government has unleashed the war of aggression in Vietnam. It must cease this aggression. This is the only way to restoration of peace. The U.S. government must stop definitely and unconditionally its bombing raids and all other acts of war against the Democratic Republic of Vietnam, withdraw from South Vietnam all U.S. and satellite troops, recognize the South Vietnam National Front for Liberation, and let the Vietnamese people settle themselves their own affairs. Such is the basis of the five-point stand of the government of the Democratic Republic of Vietnam, which embodies the essential principles and provision of the 1954 Geneva Agreements on Vietnam; it is the basis of a correct political solution to the Vietnam problem.
In your message you suggested direct talks between the Democratic Republic of Vietnam and the United States. If the U.S. government really wants these talks, it must first of all stop unconditionally its bombing raids and all other acts of war against the Democratic Republic of Vietnam. It is only after the unconditional cessation of U.S. bombing raids and all other acts of war against the Democratic Republic of Vietnam that the Democratic Republic of Vietnam and the U.S. could enter into talks and discuss questions concerning the two sides.
The Vietnamese people will never submit to force, they will never accept talks under threat of bombs.
Our cause is absolutely just. It is to be hoped that the U.S. government will act in accordance with reason.
Sincerely,
Ho Chi Minh
(February 15, 1967)